lunes, 30 de mayo de 2011

Un cerebro es la mejor cura para otro cerebro.


La frase del titulo se la escuche parafrasear a mi psicóloga, pero me aclaro que no cualquier cerebro sirve en todos los casos. Estas palabras, realmente calaron muy hondo en mi ser. Se presentan como una solución tan simple pero a la vez tan difícil de alcanzar, que me dejaron fascinado.

En este preciso momento estoy atravesando una de esas circunstancias que si se las mira desde afuera pueden parecen intrascendentes pero q no dudo que van a dejar mella en mi espíritu; Por primera vez en mi vida ante la amenaza de un situación de fracaso, no me dispuse a esforzarme hasta limites insanos, evite caer en el huroboros que otrora aprisionara mi ser.
Y a que se debe este cambio, en apariencia tan leve, pero íntimamente tan significativo??? 

Estoy casi completamente seguro, que es debido a la venturosa intromisión de otro "cerebro", de otra esencia, de otro ser, en mi vida. Quizás ella no se percate la estela de cambios que va dejando a su pasar, pero es innegable que incidió en mi vida y demás esta decir que para bien.

Ahora solo me queda hacerle saber esto, de todos modos no hay apuro, tengo la esperanza que no se trata de una encrucijada de caminos, si no de un supuesto de rutas paralelas........ o al menos, eso deseo.

martes, 17 de mayo de 2011

El Hombre de los tres gramos de Plata


Hace unos meses, en mis viajes por los campos de Morfeo, accidentalmente caí en la caja del gato de Sxhrödringert y allí me tope o mejor dicho, se toparon conmigo, unos pequeños personajes que sin saber como; aparecieron sobre la palma de mi mano, primero uno dorado, me saludo y dijo ser el hombre de los tres gramos de oro, luego el otro llamo mi atención y dijo ser el hombre de los tres gramos de plata y al unisono dijieron que yo iba a tener que decidir.


En aquel momento no entendi el sueño, al poco tiempo esto no siguio siendo asi.
A la hora de la verdad, opte por el hombre de plata y creo que su brillo lunar y mortecino me acompañara de por vida.
En ocaciones consuelo mi culpa intentando volver a perderme en mis viajes hacia los campos de morfeo pero esta vez en ves de caer en la caja de Sxhrödringert,  prefiero dar con algunos de los mundos en los que la inmortalidad cuantica rinda frutos.